sábado, 8 de noviembre de 2008

Sonata de otoño

Hace unos poquitos días os enseñé un collar que necesitaba un nombre. Alguien sugirió que por sus colores debía tener un nombre otoñal. Estoy de acuerdo, así que a la serie de collares y broches que estoy haciendo con flores de fieltro voy a llamarlos: SONATA DE OTOÑO.

No es un nombre casual. Sonata de otoño es una película sueca de 1978 dirigida por Ingmar Bergman e interpretada en los papeles principales por Ingrid Bergman, Liv Ullmann y Lena Nyman. No he visto la película, porque en un intento de hacerlo resultó que en la peli que teniamos el doblaje en castellano se oía sobre la versión original en sueco….pá volverse loco, vamos. Lo que si he visto es la adaptación teatral que han hecho José Carlos Plaza y mi amigo Manolo este mismo año. Se estrenó el pasado mes de abril en Avilés y tras una gira por distintos circuitos llegó a Madrid en septiembre al teatro Bellas Artes. Relata la historia de una famosa pianista (Marisa Paredes) que ha antepuesto su carrera profesional al cuidado de su familia. Y no os voy a contar más, para que si podéis vayáis a verla. Creo que ya no está en cartel en Madrid,y creo también que en diciembre llegaba a Sevilla (si puedo iré a verla otra vez) y completaba la gira en algún otro sitio.

La obra es estremecedora. Está llena de dramatismo, emoción contenida, crudeza. Habla de sentimientos, de problemas en la forma de relacionarnos unos con otros…,y de eso sabemos todos. Además ¡lo hace de una forma tan emocionante!. El elenco artístico cumple con creces pero sobre todo Marisa Paredes está estupenda (incluyendo su vestuario que, como casi siempre, es de Sybilla). Impresionante su presencia en el escenario.

Mi amigo Manolo nos advirtió que íbamos a reir y a llorar, pero yo os aseguro que hay que ir preparados sobre todo para llorar….y eso a mí en el cine, en los conciertos, en el teatro…me encanta. Me gustan las historias que hablan de personas y sus relaciones. Además creo que la realidad siempre supera a la ficción y a mí la fibra sensible me la tocan cuando lo que me cuentan es reflejo de algo que ha sido o pudiera ser. Nada es más alegre y triste, sencillo y complejo, cálido y frío, que la vida misma.

No puedo acabar sin hablaros de mi amigo Manolo. Ahora anda en otros menesteres, pero confío en que regrese al mundo del artisteo porque si no, ¿quién me va a colocar a la niña, cuándo Claudia se me haga actriz?. Manolo es una persona muy especial de la que sobre todo he aprendido muchas cosas, y a mí me gusta mucho aprender. Le admiro y le tengo devoción absoluta. Me doy cuenta de lo importante que es en mi vida, como algunos otros amigos míos, porque siempre quiero que esté. Un beso guapo, que te quiero mucho.

Un un día otoñal, frío y soleado, nos acompaña Chopin (Manolo, ya sabes por qué).

1 comentario:

Lourdes dijo...

Perfecto nombre para la colección! Me gusta! Seguiremos pensando para las otras colecciones.
Esta semana tengo que ir a verte!
Besos