miércoles, 1 de abril de 2009

Tela marinera

En mi mas tierna infancia mi madre se encargaba de que siempre fuera monísima, aunque quizás debiera añadir cursi, ñoña, clásica o divina de la muerte, que siempre depende del gusto y estilo de cada uno, y todavía hay quien me recuerda de vez en cuando los vestidos tan bonitos que siempre tuve. En fin dejémoslo en que mi madre nunca me vistió “moderna” (mientras que yo me dejé). Pero como siempre caemos en aquello de lo que renegamos, he de decir en su defensa que yo para la ropa de los niños, sobre todo cuando son pequeños, no soy nada atrevida. Incluso Claudia ha heredado alguna prenda mía de aquellos tiempos, aunque ahora tienen el valor de lo "viejo" y son hasta más modernas que entonces.

Entre los modelitos infantiles que más odiaba ponerme estaban los trajes de “marinerita”. Dos eran dos, uno de milrayas rojo y blanco y el otro de milrayas azul y blanco. Con su lazo delante y su cuello cuadrado por detrás. No hay documentos gráficos de aquello (biennnnn!!!!) o al menos no los he encontrado, pero imaginarme vestida con algo parecido a esto:



Será por eso que nunca he sido muy amiga de la moda marinera (si fuera al psicoanalista seguro que lo hubiera incluído directamente en el capítulo de traumas infantiles). Pero se ha obrado el milagro y este año he sucumbido ante el encanto de las rayas,los timones y las anclas. Esta es sólo una de las “rarezas” que empiezo a detectar en mis gustos, un fenómeno que me ocurre últimamente y por el cual cosas que antes me parecían digamos poco favorecedoras o nada estilosas o incluso horrendas, ahora me parecen imprescindibles y adorables. ¿Nunca os ha pasado eso de, "nunca me pondré nada parecido a eso", y luego tenerlo colgado en vuestro armario convertido en la joya de la corona?. Lo que yo os decía, ver para creer, renegar para caer.

La culpa de esta feliz reconciliación no la tiene el que me guste recordar viejos tiempos:



Ni una estampa tan primaveral como esta otra:



Ni que haya vuelto a ver “Un día en Nueva York” o ese clásico del cine patrio que es “Botón de Ancla”:



Ni él, y mira que siempre me resultó simpático:



Ni mi reencentro con la muñeca vestida de la marina española que me regalo mi tío Luís cuando hacia la mili en Cartagena y que todavía está rodando por casa de mis padres. Nunca tuve una muñeca con los pelos más rubio platino que aquella!. Ni tan siquiera las almejas "a la marinera" que mira que me gustan.

Los culpables, como ya os adelanté el otro día son Dolce&Gabbana. Es muy difícil no superar mi trauma viendo esto (y además me ha salido más barato que el psicoanalista, porque evidentemente lo mío con estos modelitos es ver, inspirar, no catar y buscar para plagiar):







Estas son sólo algunas de sus propuestas. Tanto me han gustado que me he puesto a experimentar y me está resultando de lo más gratificante. Os enseño dos experimentos marineros. Como siempre, he combinado bolas facetadas esta vez en los tres colores básicos del look marinero: Blanco, azul (marino) y rojo. Los dos primeros colores como predominantes y el rojo como contrapunto para romper la sobriedad. En uno de los diseños he añadido tupis de fieltro en los mismos colores, para hacerlo más informal, y en el otro unas piezas de cristal blanco mate con forma oval, que me parecieron especiales. Las cadenas en plata vieja.







¿Qué os parece? Habrá pulseras, pendientes, más collares. A alguna tengo que reconocerle su mérito como visionaria, adelantándose a las tendencias de temporada, enseñándonos su look marinero hace ya bastante tiempo (por lo que he visto hoy siempre fuíste por delante en esto del estilo).

Aviso para navegantes, antes de que acabe esta semana: ABIERTO (aunque sea el domingo). Después de aguantar temporales, encallamientos, abordajes e incluso algún motín a bordo, esta marinera grita TIERRA A LA VISTA. Espero llegar a buen puerto. Como estos...

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Visionaria? jajaja, si es que los D&G me han copiado... la demanda está en curso.... jajajaja

Oye que, como no podía ser de otra forma, me encantan esos collares y quiero uno....

Te pongo un mail

Y sí, soy mayor que tu, pero ya te gustaría llegar como yo a mi edad, jajaja

Zerogluten dijo...

A mí sin embargo la moda marinera siempre me ha gustado. De hecho confieso que ayer mismo me compre un vestidito marinero que rememora perfectamente lo que cuentas en tu entrada. Santa Nómina bendita, jaja.
Ante unos pantalones de D&G no me extraña que le hayas vuelto a pillar el gustillo a esto de navegar.
La canción, me ha desperado una sonrisa y unos pasillos de baile. Gracias.
Muchos besitos sin gluten

Zerogluten dijo...

Ah, para mi vestidito me va cualquiera de los collares que has puesto, así que ya negociaremos.
Todo esto tiene que salir a la venta YA!
Besos

linaescalante.blogspot.com dijo...

Maca, la Nancy ... què recuerdos me ha traido ... yo de peque odiaba los vestidos bordados (nido de abeja sobre todo) ...
En el tema de las rayas ... me encantan ... pero no se porque soy INCAPAZ de comprarme nada ... me pasa siempre lo mismo ... es un tema pendiente ...
Un beso grande:)

Lina Escalante

p.d:) me ha gustado mucho el collar, sobre todo los colores ... para cuádo tú ventanita?¿.

Piluka dijo...

Maca, esos collares son divinos, preciosos.
A mí la moda naval me gusta verla en los demás, yo aún no me veo, pero creo que es cuestión de animarse.
Besitos.

Anónimo dijo...

me encantan!! todo lo relacionado con el mar!! ya huele a playa!!

Cerezas de Tul dijo...

Genial selección de moda¡ y tus piezas fantásticas!¡¡¡¡¡



Un besazo