lunes, 6 de julio de 2009

La rebelión de las máquinas

Hubo un tiempo en que si necesitabas llamar por teléfono desde la calle tenías que buscar la cabina más cercana y cruzar los dedos para que funcionase y ningún vándalo hubiera metido un chicle o similar en la ranura de las monedas. Hubo un tiempo en que la música se grababa en una cinta casete directamente de la radio con ese ruido ambiental que sólo desapareció con la llegada de la doble pletina. Hubo un tiempo en que después de esperar una semana a que te revelaran unas fotos, al recogerlas en la tienda sólo merecían la pena 10 de las 36 del carrete.

Ahora los móviles nos salvan en muchas situaciones, la música se baja de Internet y las fotos no se velan por abrir la máquina ni se montan unas sobre otras por que no hay posibilidad de enganchar mal un carrete que no existe.

La dependencia de las máquinas en la vida moderna es grande, a veces mayor de lo deseable. Mi vida no sería la misma sin el coche, porque para ir a trabajar podría hacer todos los días los 20 kms de Jerez a Puerto Real a caballo o en burro, a algunos os parecería incluso romántico pero en cualquier caso hay que reconocer que sería poco práctico, incómodo y agotador. Mi vida no sería la misma sin el móvil, a pesar de que los que me conocen saben que me ha costado mucho habituarme a la rutina de llevarlo siempre conmigo y, lo que es más importante, tenerlo operativo y oírlo cuando me llaman. Mi vida no sería la misma sin el ordenador por múltiples razones, laborales y sobre todo personales, que no hace falta que os diga que sin internet todo sería mucho más complicado y sobre todo aburrido.Mi vida no sería la misma incluso sin la Thermomix que ya sé que es prescindible, que hay que ser imaginativa, pero es que no se puede sacar tiempo de donde no lo hay y os aseguro que desde hace un par de meses que la tengo estropeada mi pereza para cocinar cosas distintas e innovar en lo culinario ha alcanzado su cota máxima.

Necesitamos de las máquinas para funcionar con normalidad. Y esto resulta muy peligroso. Porque a veces las máquinas son tiranas, se rebelan, muestran lo peor de ellas mismas y nos arrastran al abismo...¿Quién no ha llegado tarde o no ha llegado porque su coche se ha negado ha llevarlo?.¿Quién no ha sufrido la muerte de un disco duro sin haber hecho copias de seguridad?.¿Quién no ha perdido su lista de contactos por el capricho y crueldad de su móvil?.



Mis reflexiones de hoy no son gratuitas,no responden a la la falta de ideas por el efecto del calor sobre mis neuronas. Son mas bien la consecuencia de estar sufriendo amargamente una de estas situaciones: La tarjeta de memoria de mi cámara de fotos me ha plantado cara. Me ha dicho hasta aquí hemos llegado, sin darme margen para reaccionar, para poder evitar la catástrofe. He perdido las fotos del fin de semana y entre ellas ¡las fotos de la fiesta de Dolores!.

Esta entrada tenía que haber sido la crónica de una fiesta anunciada, ilustrada con un amplio reportaje fotográfico porque la noche dió para mucho. No va a poder ser al menos de momento, aunque haré todos los intentos posibles por recuperar las fotos. Hoy os tenéis que conformar con una breve crónica escrita. Fue una noche llena de sorpresas. Sorpresa con nombre propio que me encontré al llegar (Zerogluten que me dio mucha alegría verte). Sorpresa que se llevaron algunas al ver la exposición de lo que ellas creían que eran zapatos y no siluetas de zapatos (seré más explícita la próxima vez). Sorpesa por reencuentros con amigos capaces de venir desde donde haga falta para estar con nosotros (Mer, Jose olé por vosotros). Sorpresa por esos novios que entraron en la tienda para hacer unas fotos para su reportaje de boda (todavía estoy intentado entenderlo), lo que resulto de lo más curioso y divertido.Sorpresa por la reunión que acabo formándose y que sólo me confirma que en la variedad está el gusto. Sorpresa al conocer cosas que no sabía. Sorpresa por la hora a la que llegamos a casa. Tantas sorpresas culminaron con mi sorpresa al ver que mi cámara ayer decía "error en la tarjeta de memoria" y no había manera de descargar las fotos. Me acabo de acordar que además hubo un conato de rebelión anterior al de mi cámara, aunque éste lo sufrió la anfitriona que quería dar a todos la sorpresa de regalarnos un CD con una selección de su música favorita. La sorpresa se la llevó ella cuando su lápiz de memoria y su ordenador decidieron que no, que mejor que no nos sorprendiera.

Esto sólo me confirma que las máquinas nos hacen más fácil la vida pero son sustituibles y prescindibles y fallan. Lo que nunca será sustituible son los amigos y de lo que nunca podré prescindir es de los buenos ratos con ellos. Los amigos no fallan y en caso de necesitar un formateo nunca se pierde lo vivido, que en nuestras tarjetas de memoria siempre quedarán los recuerdos de momentos como los de la noche del viernes. Me lo pase en grande, me reí muchísimo, aprendí, compartí, y el tiempo pasó sin darme cuenta. A todos os diría como en el anuncio de las natillas: ¿repetimos?.

Y mientras sigo confiando en recuperar las fotos de la tarjeta, os dejo con una canción que demuestra la falta de escrúpulos de las máquinas, ¿o es qué no os acordáis de cuándo el video mató a la estrella de la radio?.

9 comentarios:

PQ me lo merezco! dijo...

Menudo disgusto y que rabia dan estas cosas!! Si esto de la teshnologiah no es tan estupendo a veces!!

A ver si hay suerte y las recuperas
Un beso enorme
Bea

nimenos dijo...

Aishhh, que asco de máquinas que no podemos vivir ya sin ellas!!!!!

Ummmm, pero era la única cámara en la fiesta????

Esto si que es más increible, si ahora no puedes salir a la calle sin que veas a la gente con cámaras de todo tipo, móviles que se manejan casi con la mente y que hacen que parezcas una loca hablando sola!!!!!

La próxima vez habrá que tener a mano un ilustrador como los que iban a los juicios a dibujar el pleito....

Besos

Chelo dijo...

Me ha encantado tu escrito de hoy, que razón tienes, que bien te explicas y que bonito desarrollas un tema que convive con nosotros, que ya es parte de nuestra vida, y ante el que tenemos que claudicar y decir que nos ha dominado y que manda en nuestras vidas, siento que la tecnologia te haya hecho esta faena pero seguro que mucha gente hizo fotos, la ocasión lo merecía...bss

Piluka dijo...

Que razón tienes en todo!.
Me hubiera gustado ver las fotos!
Besitos.

Mejo dijo...

¡¡¡Que gran entrada!!! Que bien redactada y que capacidad para enganchar desde el principio... Lo único que no me gusta es que tengas tanta razón... ¡malditas maquinitas!

Besitos ;)

mer dijo...

Hija, anda que cómo te explicas! Estas tecnologías a veces nos juegan maaaaaaalas pasadas...

Ohhhh qué penita, con lo bueno que fué el momento "novios dolorosos" jejejejeje

Lo pasamos genial, no lo dudes!

Un besazo

Zerogluten dijo...

Desde luego si por algo podemos tener pena es por no poder tener un recuerdo gráfico del momento, pero con ese don que tienes para contar las cosas así de bien, porque escribes de maravilla, que lo sepas, te diré que en mi disco duro quedaron guardadas muchas cosas de tan singular encuentro y noche.
Para mí sí que fue un auténtico placer compartir momentos con vosotros y con todos los que allí estuvimos, que me parecieron gente estupenda. Quedé con muy buen sabor de boca.
Yo la pregunta de repetimos, digo SÍ!
Por cierto, el vestido ya es mííííííííííííío!
Besitos sin gluten.

nellita dijo...

MACARENA GRACIAS POR TU COMENTARIO SOBRE MI LUSTRACIÓN EN ZEROGLUTEN!;)

coco dijo...

cómo te entiendo.... horror de máquinas. sería completamente feliz sin ellas

una pena no poder disfrutar de las fotos de la fiesta!!!

besos