viernes, 17 de julio de 2009

La increíble historia de los héroes menguantes

Su vida era maravillosa. Trabajo maravilloso, casa maravillosa, familia maravillosa, amigos maravillosos, planes maravillosos. No sólo era maravillosa, era perfecta. Se sentía tan feliz que a veces le daba incluso miedo, ese miedo a lo que puede venir y que irremediablemente nos ataca cuando no hay nada malo que ensombrezca nuestros días. Un día de su maravillosa vida una sombra llegó para quedarse. A partir de ese día todo fueron sombras, una detrás de otra. De pronto se dio cuenta de que estaba menguando. Cada vez que una sombra aparecía en su vida ella se encogía un poco más. Vivir cada día se convirtió en una pesadilla porque cualquier obstáculo con el que se encontraba la volvía más pequeña, y cuanto más pequeña era más grande se volvían los obstáculos. Llegó a desear que no llegaran nuevos días por miedo a nuevas sombras que le hicieran menguar. Tardó un tiempo en darse cuenta de que la única forma de frenar aquello era enfrentarse a lo que le pasaba como fuera. Había que saltar, escalar, derribar… los obstáculos. Lo que hiciera falta. Había que poner un sol en cada lugar en que aparecía una sombra.

El otro día vi una estupenda película de los años 50, “La increíble historia del hombre menguante”. Hacía muchísimos años que no la veía, y aunque la recordaba muy bien creo que mi percepción de la película nada tuvo que ver con la de la primera vez que la ví. El día anterior había estado charlando con una amiga de como los problemas a veces nos hacen sentirnos pequeños, y cuando el problema es realmente grave cada indicio, cada sospecha y finalmente cada confirmación de empeoramiento de la situación nos hace más y más pequeños. Uno piensa que es imposible que haya una nueva mala noticia pero ésta llega.Y entonces uno desea congelar el tiempo para no seguir menguando.



No pude evitar recordar esta conversación al ver la película. Hay situaciones en que es inevitable que nos encojamos cada vez más hasta sentirnos infinitesimales en el universo infinito, como le sucedía a aquel hombre menguante. Nos sentimos incapaces de afrontar lo que se nos viene encima. Él fue capaz de seguir. Si hay ganas de luchar, no hay obstáculo insalvable por pequeño que uno se sienta. Porque entonces uno acaba siendo más grande que el obstáculo. Nunca dejara de sorprenderme la fortaleza del género humano. Héroes de carne y hueso. Y me he cruzado con varios de ellos en los últimos meses. Admirables.

8 comentarios:

olhate dijo...

tienes muchísima razón y que nos lo recuerdes nos viene muy bien porque a veces se nos olvida que realmente somos más fuertes de lo que creemos! un besazo guapa

Lourdes dijo...

Todos somos más fuertes de lo que creemos. Algunos conocen su fortaleza durante las situaciones complejas de su vida y otros tienen la suerte de no tener que conocer su nivel nunca, pero todos podemos si queremos.
El secreto está en confiar en uno mismo ante los problemas y actuar de la manera que guie el corazón de cada persona.
Un factor importante para saber afrontar a esos "gigantes" es toda la gente que te rodea, sin ellos no sería tan fácil enfrentarse a esos molinos de viento, que dependiendo del dia giran a velocidades diferentes.

Un beso y nos vemos mañana. Si puedes llevate los experimentos ;)

Mejo dijo...

Hoy recibo en mi casa a mi gaditana preferida! La niña de mis ojos! Ella lleva un año de esos k hacen estragos y se siente pekeñita, pekeñita! Ojala la tuviera mas cerca xa abrazarla fuerte, fuerte y no dejar k se haga pekeñita... En fin..
Bonita entrada, besitos ;)

Maria dijo...

Y lo cierto es que uno de los sentimientos más amravillsoos se producen cuando has conseguido "tirar pa´lante", aunque el problemar realmente no haya tenido solución. Afrontar problemas, buena entrada.

Eso sí, últiammente me estás sorprendiendo con las cacniones...hero??? mariah carey???agggg jajjaa

Yo tengo un Cd que me trajeron los reyes en casa de mi hermano(¿te suena?)de la banda sonora de Smallville y viene una canción titulada Hero y que podría ser mejro canción... pero ya sabemos que sobre gustos...

Cristine dijo...

A veces cuesta ver lo fuertes que somos, pero me encanta que nos recuerdes que merece la pena y que hay que hacerlo. Un beso lleno de fuerza guapa!

Alegría dijo...

... yo también estoy rodeada, de al menos, 5. A mí me producen admiración, y trato de minimizar lo que me ocurre, ya que si, lo comparamos con sus batallas diarias, son minúsculas...

Me encanta la canción que nos propones. La he cantado muchísimas veces, y, cuando hago un viaje en coche, de más de una hora, siempre "cae"...

Un beso.

Piluka dijo...

Cuanta razón tienes Maca, hay situaciones difíciles por las que pasamos en nuestras vidas en las que no tenemos mas remedios que ser fuertes y grandes como gigantes, es una realidad, la vida q a veces es muy dura; también la fe nos ayuda muchísimas veces a vencer obstáculos, por lo menos a mi.
Besitos.
Y Feliz finde.
Bonito post.

Zerogluten dijo...

Pues no he visto la película, pero después de leer el argumento y siendo un clásico, la pongo en pendientes.
Yo sinceramente creo que la mayoría de los humanos nos infravaloramos en cuanto a capacidad de superación. Vemos situaciones en los demás y siempre pensamos, yo no sería capaz. Cuando te ves inmerso en esa situación tu vida gira, te adaptas y sacas fuerzas desde donde no creías tenerlas. Evidentemente no todo el mundo es igual, pero creo que los humanos no conocemos ni en lo bueno ni en lo malo, hasta dónde somos capaces de llegar.
Un besazo enorme sin gluten