martes, 6 de abril de 2010

Ochenta y dos

No es la primera vez que os hablo de ELLA. Hace poco os conté aquí que es la responsable de que comparta genes con actrices glamurosas (la "tía" Margarita) y reales princesas (la "prima" Yasmina). Y para que veáis que dije toda la verdad y nada más que la verdad, aquí tenéis la confirmación de mi secreto(aprovecho para dar las gracias a Laura que investigó y me envió el enlace).

Pero vamos a lo que vamos, que no quiero desviarme de lo que de verdad hoy importa: ¡FELICIDADES, abuela!. ¡Feliz 82 cumpleaños y que cumplas muchos más!.

Un buen amigo mío siempre dice que el mejor regalo que unos padres pueden hacerle a su hijo es un hermano y si además ese niño tiene la suerte de que la vida le regale el poder disfrutar de sus abuelos, tendrá mucho ganado en el terreno de los afectos y el equilibrio emocional. Tengo que darle la razón en lo que se refiere a los abuelos (¡de lo del hermano no puedo opinar, que soy hija única!). Y aunque sólo he disfrutado de una de mis abuelas, me considero muy afortunada por haber compartido tantas cosas con ella y por tenerla todavía conmigo.

Los abuelos pueden ser muy importantes en la vida de los niños. Mi abuela lo ha sido en la mía. Y mis hijos así lo sienten con los suyos. Ellos tienen la fortuna de haber conocido a tres bisabuelos y de tener a sus cuatro abuelos, presencias absolutamente imprescindibles en su vida (¡y en la mía que tantas veces tengo que recurrir a ellos!). Es muy emocionante ver como los quieren y la adoración que sienten por ellos. La misma que yo sentía a su edad por mi abuela.



Tuve la suerte de ser la primera nieta y de disfrutar de mi condición de "nieta única" durante cinco años. Pasamos muchísimo tiempo juntas a pesar de vivir en ciudades distintas y tengo infinidad de recuerdos de ella, que además fue una abuela joven, con ganas de estar con sus nietos. Inolvidables días de vacaciones en su casa, noches en la reja de la ventana contándome mil historias para que cenara (imposible olvidar a aquella niña que se llamaba Lucecita y se tomaba una tacita de caldo como la que ella me daba a mí), carreras en el jardín, el olor que salía de sus cajones al abrirlos, sus rosarios de pétalos de rosa, ese pollo guisado que nunca nadie ha sabido hacer como ella, el ritual de arreglarse el pelo antes de acostarse y colocarse su redecilla...

Me recuerdo con mi fregona "limpiando" su casa (que para algo ella me dejaba hacer eso que mi madre nunca me permitía). Una casa especial que también forma parte de mis mejores recuerdos infantiles. Era una casa enorme, con habitaciones una detrás de otra y todas dispuestas alrededor de un jardín en el que había arriates llenos de flores, un níspero del que arrancábamos los frutos directamente para llevárnoslos a la boca y una parra que daba buena sombra. Y en la parte trasera un corral, donde en tiempo hubo gallinas, y un antiguo granero convertido en desván y en el que podía encontrarse de todo. Un paraíso para un niño.



Y en aquella casa la presencia siempre de mi abuela. Guapa, alta, esbelta.Como siempre dice mi madre, más que ninguna de sus hijas y de sus nietas. Y coqueta, tremendamente coqueta, subida a sus tacones de vértigo hasta hace apenas un par de años y guardando sus gafas de ver para lucirlas de puertas adentro y sólo delante de algunos. Como quien tuvo retuvo, ni seis hijos, ni una viudedad temprana,ni el propio paso del tiempo han conseguido que pierda lo que hubo en otro tiempo. ¡Ya quisiera yo llegar a los 82 años pudiendo entrar en una falda talla 40 de Zara!.

Y aunque en el último año nos ha dado algún sustillo y ha tenido sus altibajos, me alegra poder decir que la última vez que estuve con ella la encontré feliz, radiante, activa, con ganas de vivir,achuchando a sus bisnietos, con brillo en sus espectaculares ojos grises...

Sé que no vas a leer esto, porque por mucho que seas una superabuela lo de Internet no lo controlas (¡no te lo voy a recriminar, que tienes 82 años!). Pero esto es para tí y si hace falta cuando te tenga delante te lo canto yo misma...

13 comentarios:

tienda dolores dijo...

Mi abuela tiene 83 años y siempre que la veo me quedo embobada...que vitalidad!!!
Yo también le deseo un buen feliz cumple a tu abue que cumplir 31 no da tanta alegría... pero cumplir 82 es maravilloso!!! Yeahhhh!
Besos.

XAVS dijo...

Qué maravilla las abuelas...son fundamentales, no pasa un día sin que me acuerde de la mía...

vestidadedomingo dijo...

Pues felicidades a las dos! a tu abuela por su cumpleaños y a tí por poder disfrutar de ella. Hay cosas que sólo te las puede enseñar un abuelo/a. Qué bellos recuerdos!

Chelo dijo...

Enhorabuena Macarena!! siempre me tocas la fibra sensible!! lo que daría yo por tener aún aquí a mis abuelos, fueron, al igual que para tí, pilares de niñez y juventud para mí...disfruta de ella muchisimo...bss

Cristine dijo...

Muchisimas felicidades!! yo he tenido la suerte de crecer con mis cuatro abuelos y en los primeros cionco años de mi vida con mi bisabuela, y corroboro lo de "equilibrio emocional".

(me has dejado con los ojos llorosos)

besos

A Nice Style dijo...

Qué post tan bonito! Felicidades para ella! La verdad es que tienes razón. Yo disfruté mucho de pequeña de mis abuelos (todavía lo hago, pero cuando eres más pequeña lo vives con más intensidad). Mis abuelos paternos tenían una casa en la sierra de Madrid de la que guardo mil y un recuerdos. Todavía hay olores que me recuerdan a él. Y mi abuela materna fue quien me enseñó todo lo que tiene que ver con los hilos, las cuentas... Fue ella quien me dio las claves para vestir a Hannah!
Un beso grande!

nimenos dijo...

Yo no sería nada sin mi abuelo, nada.

Le debo tantas cosas, en principio, le debo ser quien soy, y esto que puede sonar algo lógico y genético, es mucho más.

Lo echo de menos muchísimo.

Mqr dijo...

ohh m he enamorado de tu frasco q he visto en el blog de La pija!! entre para ver como staba y uff aunq la 1 q cometno fui yo ....creo q ahora con tiempo es cuando lo he apreciado!!!

bss wapa

Zerogluten dijo...

A mi me quedan aún un abuelo y una abuela, los maternos, pero de verdad te digo que todos y cada uno de los días que pasan desde que se fue la tengo en mi pensamiento. La echo profundamente de menos y tengo en mi cómoda guardada mi foto favorita de ella para poder verla cada día. De todos modos la vida me ha hecho que con solo mirarme a mí misma sea incapaz de olvidarla!
Le deseo a tu abuela un muy feliz cumpleaños, pero también la felicito por tener una nieta que nos haga saber lo mucho que la quiere.
Besitos sin gluten.

loidis-loidis dijo...

Preciosa entrada Maca! Con el nudo en la garganta estoy y es que los abuelos son realmente únicos. Nos dejan hacer de todo (hasta subirnos a una silla para llegar a la bancada de la cocina y ensuciarlo porque es que una iba a "hacer pan"). Y la verdad es que si encima tienes hermanas, como yo, cada momento es aún mas inolvidable.

Piluka dijo...

Que entrada mas bonita y emotiva.
Y que suerte tener una abuelita así!.
Besitos.

Reyes dijo...

Que suerte has tenido hija, yo de mis abuelos sólo conocí a una abuela que además no era nada como la tuya (tiraba a arisca...) y siempre he envidiado a la gente que ha tenido abuelas más "abuelísticas". Muchas felicidades para tu abuela! Besos

Coco dijo...

yo a mi abuelita la idolatro.

y tener abuela es lo mejor que le puede pasar a alguien. son la versión dulcificada de las madres.

gracias por acordarte de ellas en tu post!!