jueves, 9 de septiembre de 2010

Un regalo

Porque no sólo de Playmobil y Toy Story 3 vive el hombre.Y tú ya eres todo un hombre de cuatro años. Este es un regalo de última hora de mamá para tí. A lo mejor ahora no lo entiendes, aunque yo creo que los niños sois más listos de lo que creemos casi siempre. Y aunque el propio Saramago tenga dudas a la hora de hablaros, seguro que serías capaz de explicarme este cuento de principio a fin. Espero que este haya sido un FELIZ CUMPLEAÑOS, PABLO!

miércoles, 8 de septiembre de 2010

Que 20 años no es nada...

“Desmayarse, atreverse, estar furioso, / áspero, tierno, liberal, esquivo, / alentado, mortal, difunto, vivo, / leal, traidor, cobarde y animoso.
No hallar, fuera del bien, centro y reposo; / mostrarse alegre, triste, humilde, altivo, / enojado, valiente, fugitivo, / satisfecho, ofendido, receloso.

Huir el rostro al claro desengaño, / beber veneno por licor süave, / olvidar el provecho, amar el daño;

creer que un cielo en un infierno cabe, / dar la vida y el alma a un desengaño: / esto es amor. Quien lo probó lo sabe.”


Ya lo dijo don Félix Lope de Vega y Carpio. Y quien lo probó, lo sabe.

Por fortuna,Violante no me ha puesto en el aprieto de tener que hacer soneto alguno. Me limito a emocionarme con los versos.Y es muy bonito que después de tanto tiempo, los sonetos nos cojan por sorpresa.


lunes, 6 de septiembre de 2010

Y fueron felices...

A mi "joven decadente", que el secreto, como tú y yo sabemos, está en unas buenas ostras o en una croqueta de puchero. Al final eso es lo de menos, o lo de más. Porque aunque hay días que no, hay otros que sí. Paciencia.

Hay quien dice que no existe. Que es frágil. Que sólo se puede rozar. Que hay que bebérsela a sorbos mientras dure porque la copa está casi siempre más vacía que llena. Alguien muy especial me invitó a confensarme una vez más delante de todos vosotros y a contar mis momentos felices, porque en eso si que coincidimos ella y yo, la felicidad completa es prácticamente imposible, pero el escalofrío de algo muy parecido si que se puede sentir y sobre todo buscar.

Soy quejica por naturaleza y mis estados de ánimo pasan por todos los colores de la paleta, según el día, según las circunstancias, según la compañía y hasta según las hormonas, que al final todo (o casi todo) es pura química. Afortunadamente también soy capaz de darme cuenta de que a pesar de las subidas y bajadas de lo que yo llamo mi línea base, tengo motivos para sentirme afortunada, muy afortunada, y ser feliz. Y cuando caigo en ese aparente estado de "insatisfacción" que no me deja ver las cosas buenas que me rodean me riño a mi misma, recapitulo y pienso en las cosas que tengo y que me hacen feliz.

1.Los ratos con amigos, en buena sintonía. Una cena, una copa, una tarde de charla, una conversación telefónica... compartiendo reflexiones, cosas que son importantes para nosotros y risas muchas risas. Es muy bonito saber que nos tenemos y que hay momentos en que todo encaja por muy complicado que sea el puzzle. Cuando eso pasa me inunda una sensación de alegría inmensa.

2.El momento “disfrute usted de sus sábanas de algodón recién puestas”. Si es verano, tumbada en la cama, boca abajo, con los brazos y las piernas extendidos, como el hombre de Vitrubio de Leonardo. Si es invierno, sintiendo el peso de las mantas que me aplastan (no lo puedo evitar, me encanta dormir con peso). Me podéis llamar viejuna y antigua pero donde se ponga una sábana bien planchada,100% algodón a ser posible de la viuda de Tolrá...Es lo que pasa cuando se tiene una madre que se preocupó porque su hija llevará un ajuar de los de antes, cosa que ahora le agradezco infinitamente y valoro cada vez más. Me encanta dormir entre vainicas y puntillas. Sólo hay una cosa que no he conseguido para que ese momento sea de felicidad plena: Recuperar el olor que tenían mis sábanas cuando me metía en la cama de pequeña. No sé si es el suavizante, los jabones con los que mi madre las guardaba en los cajones o algún secreto que no me han contado pero mis sábanas no huelen igual.



3.Las sorpresas. Un regalo, una llamada, un encuentro, un olor, un sabor, un poema, el final de una película…que no me esperaba. Es maravilloso sorprenderse a estas alturas. Y a veces lo que me sorprende no es algo nuevo sino que la sorpresa es reencontrarme con algo que conocía pero que hasta ahora estaba ausente o dormido en la memoria.

4.Una música que me emocione. Por su belleza, por lo que me evoca, por lo que me sugiere, por lo que me acompaña… Música que me trae intimidad, alegría, ganas de hacer cosas, descanso. Hay mucha música en mi vida.

5.La sensación del deber cumplido. Ya lo sabéis, me puede la responsabilidad. Y últimamente me pasa sobre todo con los niños. El día que me acuesto sintiendo que no lo he hecho del todo mal como mamá, es como si me inflaran el corazón de lo contenta que me pongo.

6.El momento Cola-Cao. Frío y con grumos en verano. Bien caliente y disuelto, en invierno. No puedo dejar de contar como mi momento Cola-Cao se ha visto enturbiado alguna vez. En cierta ocasión mi manía por “comerme” los grumos del Cola-Cao me provoco un atoramiento seguido del consiguiente ataque de tos. Al toser sobre el bote de Cola-Cao que todavía no había cerrado, se levantó una nube de cacao que fue a parar directamente a mis ojos. Os aseguro que ha sido uno de los momentos más angustiosos de mi vida. Sin ver, con un picor tremendo en los ojos y tosiendo sin parar…Aún así, sigo sin resistirme a esos grumos que deshacen en la boca en forma de polvo de cacao no disuelto...ummmmmm!.



7.Cuando veo a los míos contentos. Esos momentos son especialmente intensos con los niños (¡qué madre más pesada!). Verlos felices y que me lo digan, y que me “culpen” de su felicidad y me regalen besos y abrazos y te quieros para darme las gracias…uffffff, ¡no hay subidón comparable!.

8.El momento casa limpia-ordenada. La vena marujil, que me sale quiera o no quiera. Y si encima el armario de la plancha está medio vacío (ya he renunciado a no tener algo de ropa por planchar y el día que lo consiga creo que será parecido al top de la felicidad), entonces la sensación se multiplica por diez. De verdad que cuando una tarde me harto de planchar después me siento inmensamente feliz…será por lo del deber cumplido o porque realmente cada uno encuentra su felicidad en las cosas más insospechadas (¡para otros la arruga es bella!). Y no me digaís que no es glorioso el momento en que terminas con el cambio de temporada en los armarios…ufffffff!!!!. Como dice mi marido, a veces da la sensación de que los cambios en casa duran tres meses y se dilatan tanto que se nos juntan unas temporadas con otras. Ese momento de ¡por fin todo está en su sitio! es un momento muy feliz.De todas formas, con dos niños en casa también he aprendido que para ser feliz a veces tengo que hacer la vista gorda con el orden y que es imposible que todo esté en su sitio las 24 horas del día porque ellos (¡y nosotros!) necesitan su espacio.

9.Los momentos de escalofrío por el cuerpo con la escena de una película, la lectura de una poesía, algo que me cuentan...Sentir que soy capaz de sentir me hace muy feliz.

10.Este momento. LLevaba un tiempo luchando contra los elementos para retomar mis paseos internaúticos, el escribir en el blog y el leer los vuestros. Creo que por fin va a poder ser. Disfruto tanto escribiendo y leyéndoos que cada vez que me siento delante del ordenador para hacerlo es un momento de felicidad. Es mi momento. El blog ha tenido sorprendentes y maravillosos "efectos colaterales". Ha supuesto mucho en mi vida. El conocer a gente sin la que ahora ya no sería lo mismo, el aprender todos los días, el tener ratos sólo para mí, el saber que ahí detrás puede haber alguien a quien le interese lo que escribo…y todo esto me ha pillado por sorpresa!. De pronto puedo hacer a la vez muchas cosas que me gustan: Investigar (¡que mira que me gusta!), escribir, conocer, sentirme querida...GRACIAS!. Puestos a confesar, he de decir que cuando la vena internaútica se me desata, ni Enjuto Mojamuto me supera...que me engancho y se me va el tiempo!.




Al final me han quedado muchos momentos de felicidad por contaros...Es lo que os decía, que si me paro un rato me doy cuenta de que no se le puede pedir más a la vida a pesar de las sombras de algunos momentos. No se puede tener todo, pero es que ya tenemos bastante, puede que demasiado.

No voy a nominar a nadie en particular.Todos estáis invitados a hacer vuestro este post y sentiros nominados si os apetece compartir vuestra felicidad.

Qué seáis rabiosamente FELICES...

La viva imagen de la "felicitá" y la evidencia de que la felicidad es frágil...

miércoles, 1 de septiembre de 2010

¡Por fin...

...llegó septiembre!. Y este verano "raro" de calores y sobresaltos se va agotando. Ayer se despidió agosto como corresponde: día nublado y de viento, con el bochorno de los días que sopla el levante en el sur. Las playas solitarias porque la ventolera impidió a los veraneantes ese último baño en el Atlántico. No podrá ser hasta el año que viene. La viva estampa del fin del verano en las series de televisión.

Y empiezo a ver señales de que las cosas están cambiando. Y no me refiero a los fascículos,el nuevo catálogo de IKEA o tanta publicidad llena de libros y uniformes. Son otras señales. No sé, hoy me ha dado por pensar que este otoño va a ser bueno. Tiene que serlo.

Voy pasando página. Empieza un nuevo capítulo.



Pero para entonces, el verano si que estará a punto de acabar.

jueves, 26 de agosto de 2010

%%% Mis porcentajes %%%

100%...Mamá. Así me siento y ese es el estado que mejor define lo que ha sido y es mi verano. Full time.Y aunque hay ratitos en que quisiera salir corriendo no es menos verdad que el poder disfrutar tanto de ellos no tiene precio. Pronto volverán las clases, sus rutinas y el largo invierno...y entonces echaremos de menos estos ratos infinitos sin prisas.



75%...de las vacaciones consumidas. En apenas dos semanas lo dicho: Vuelta al cole y a todo lo que trae septiembre. Luego me arrepentiré de haber dicho esto y de que además quede constancia por escrito: Empiezo a necesitar horarios que ordenen mi tiempo para volver a la normalidad. La intermitencia (¿ausencia?) del blog este verano tiene mucho que ver con esto.

50%...en todos los artículos de temporada del Laboratorio. El remate de las rebajas llega tarde, pero llega. Y como empieza a destiempo, terminará también tarde. Hasta mediados de septiembre podréis encontrar experimentos a mitad de precio. Y a partir de ese momento...la NUEVA COLECCIÓN de LBdM.


Collar serie London. Ref. LDN001. Antes 18 €, después 14.40 €. Ahora: 9 €.



Collar serie London. Ref. LDN004. Antes 18 €, después 14.40 €.Ahora: 9 €.



Collar serie London. Ref. LDN003. Antes 18 €, después 14.40 €. Ahora: 9 €.



Collar serie London. Ref. LDN002. Antes 18 €, después 14.40 €. Ahora: 9 €.




Collar serie Swinging London. Ref.SWG001. Antes 22€, después 17.60 €. Ahora: 11 €.



Collar serie Swinging London. Ref. BB001. Antes 22€, después 17.60 €. Ahora: 11 €.



Collar serie Ossie, modelo Jane. Ref Os001. Antes 26€, después 20.80 €. Ahora: 13 €.



Collar serie Ossie, modelo Emma. Ref Os002. Antes 26€, después 20.80 €.Ahora: 13 €.



Collar serie Alicia. Ref. Al011. Antes 22€, después 17.60 €. Ahora: 11 €.




Collar serie Alicia. Ref. Al010. Antes 22€, después 17.60€. Ahora: 11 €.



Collar serie Alicia. Ref. Al009. Antes 22€, después 17.60€. Ahora: 11 €.



25%...de los nuevos experimentos por perfilar. El resto: Acabados. Toda la colección está prácticamente terminada. A mediados de septiembre habrá presentación y los experimentos irán asomándose poco a poco por aquí. Aunque antes os iré dejando algunas pistas. Ahora que el verano se va, ahí tenéis la primera...

miércoles, 4 de agosto de 2010

El hombre que nunca existió...¿o si?

Posando, Robert Capa. Mirando por el visor y enfocando, Robert Capa.



Y en esta otra foto, Capa también delante y detrás de la cámara.



Porque, ¿quién es Robert Capa en esta fotografía?.



El risueño joven de la derecha, claro. Cierto. Pero no es menos verdad que Capa también fue ella, la mujer de la izquierda. Porque hubo un tiempo en que Robert Capa fueron los dos. Y tampoco os mentiría si os dijera que en realidad Capa no fue ni uno ni otro. Porque Robert Capa no existió... ¿o sí?.

Robert Capa fue el nombre que Gerda Taro (la mujer de las fotos) y su pareja, Endre Friedmann (el hombre de las fotos) se "inventaron" para el que posiblemente haya sido el más famoso corresponsal gráfico de guerra del siglo XX. Dicen que la idea fue en realidad de Gerda, que ante la falta de buenos trabajos y para subir su cotización se inventó el personaje de un fotógrafo estadounidense (Robert Capa), del que se suponía que ella era la asistente y él su ayudante. El "invento" supuso que sus fotos se pagaran en el mercado al triple de las tarifas vigentes en aquel momento. Durante un tiempo ambos utilizaron indistintamente el pseudónimo para firmar sus fotos (lo que ha creado cierta confusión sobre la autoría de las que hicieron cada uno).La prematura muerte de Gerda y el que Friedman siguiera usando el pseudónimo de Capa hasta su muerte, casi 20 años después de la de Gerda, ha contribuído a que casi siempre se identifique a Robert Capa con él y no con ella.



Era rubia, flaca, orgullosa, enérgica,optimista y muy lista. Una "pequeña y hermosa mujer", según decían los que la conocieron. Su nombre: Gerta Pohorylle. Cuando David Chim Seymour (otro fotógrafo histórico que años después fundaría con Capa y Cartier-Bresson la legendaria Magnum)le presentó en París a un joven fotógrafo de nombre Endré Friedman, poco podía sospechar ella lo mucho que cambiaría su vida a partir de ese momento. Fué él quien la enseñó a fotografiar y ella su alumna aventajada. Además de convertirse en pareja sentimental, Endré y Gerda (Gerta cambió su nombre por el de Gerda y su apellido Pohorylle por el más sonoro, corto y pronunciable Taro), formaron tándem en la vida compartiendo trabajo, pasiones y hasta nombre.



En agosto del 36 la pareja de reporteros llegó a España para cubrir la Guerra Civil. Son muchas y muy conocidas las fotos que hicieron durante el año que estuvieron juntos cubriendo la contienda.



Sólo un año porque en julio del 37 Gerda murió en un desgraciado accidente, arrollada por un tanque "amigo" cuando regresaba de tomar fotos en la batalla de Brunete. Se la considera la primera reportera de guerra muerta en acción. Cuentan que Robert Capa ( o Endre Friedman), nunca superó su muerte, le marcó profundamente y le convirtió en un hombre distinto. A ella dedica su libro Death in the making: "A Gerda Taro, que pasó un año en el frente de España y se quedó".


(Gerda fotografiada por Endre en el frente)

Durante muchos años Gerda Taro fue otra de tantas mujeres desconocidas, una mujer a la sombra o ensombrecida por un hombre, Robert Capa, el personaje que ella misma inventó. Afortunadamente su figura ha sido rescatada y el tiempo ha ido poniendo las cosas en su sitio. En parte gracias a la recuperación de la famosa maleta con los negativos perdidos de Capa.



Una maleta que el propio Capa no encontró. Una maleta que los expertos consideraban irrecuperable. Una maleta que llegó en 1940 a México y que permaneció en el exilio más de 70 años. Una maleta que después de una serie de idas y venidas llegó definitivamente en diciembre de 2007 al Centro Internacional de Fotografía de Nueva York, fundado por Cornell Capa, el hermano de Robert Capa: 127 rollos, más de 3000 negativos de las fotografías tomadas en España por Endré Friedman, Gerda Taro y Chim Seymour.

Desde entonces varias exposiciones con este material se han realizado en todo el mundo y mucho se ha escrito sobre la figura de Gerda Taro, que empieza a ser conocida y reconocida por su tabajo. Hasta el 5 de septiembre en el Círculo de Bellas Artes en Madrid puede verse la exposición "GERDA TARO / THIS IS WAR! ROBERT CAPA AT WORK", una estupenda ocasión para conocer más y mejor a Robert Capa (ella o él) y su trabajo.

Una de las fotos rescatadas y que puede verse en la exposición es esta:



Me encanta esta foto porque pertenece al ámbito doméstico de Robert Capa. Ella lleva puesto el pijama de él. Robert Capa fotografía a Robert Capa que duerme plácidamente con un pijama que aún siendo de Robert Capa no es suyo. Intimidad.



jueves, 22 de julio de 2010

De pendones varios

Érase una vez un pendón de los de verdad, de los buenos, de los históricos, no de esos de vida desordenada, indecorosa y conducta reprochable. Un pendón ganado a los benemerines en la determinante batalla del Salado (1340), por caballeros jerezanos, que como recompensa a su gesta tuvieron el honor de ser depositarios del citado pendón. A partir de este momento el pendón, convertido en seña de identidad de la ciudad y testigo de sus momentos importantes, es custodiado en la Catedral de Jerez hasta que en 1991 el deán de la misma se lo entrega en bandeja de plata al entonces alcalde, Pedro Pacheco.



Aquella pieza histórica pasaba desde ese momento a ser custodiada por la alcaldía. Desde aquel día hasta ahora, la historia del pendón se resume en aquella frase que hizo famosa otro ilustre jerezano: ¿Quién sabe dónde?. El pendón sobrevivió a batallas y gestas pero ha sucumbido a la desidia de quienes tenían que haberlo custodiado en pleno siglo XX y XXI. El pendón ha desaparecido y nadie sabe como ha sido.

Ni el alcalde de entonces, ni las dos alcadesas que vinieron después, ni el personal técnico del ayuntamiento, ni nadie sabe qué ha sido del pendón. Y sí el hecho en sí ya es grave todavía más bochornoso resulta escuchar a unos y a otros dando sus versiones, lanzándose la pelota y limitándose a decir que nunca lo vieron, nunca supieron, nunca estuvo allí. Que lo guardaron en un cajón (muy buen sitio tratándose de una pieza de esa valía y teniendo la ciudad un importante Museo Arqueológico, que dicho sea de paso lleva cerrado cinco años sin que hayan sido capaces de reabrirlo tras su reforma y ampliación), que las cajoneras estaban vacías cuando ellos llegaron, que "el trapo" puede haber ido a parar a la basura...¿pero qué me estáis contando?. Y lo peor es que todas y cada una de esas películas podrían ser ciertas.

La historia del pendón se ha convertido en la comidilla de la ciudad, objeto de chistes, bromas, artículos en periódicos, cartas al director y un largo etcétera que ha hecho que estuviera en el centro de la opinión pública de esta convulsa ciudad en los últimos tiempos. Y eso sin distraer la atención de los muchos problemas a los que se enfrenta Jerez en la actualidad. Si os la he contado es porque creo que esta historia ejemplifica otras muchas. Ya lo he dicho alguna vez por aquí. Lo que más me molesta del mundo es la indolencia, la dejadez, la irresponsabilidad, la falta de interés y sobre todo de vergüenza. No creo que tenga que añadir nada más.

Tengo que darle la razón a alguien que el otro día decía en la tele que España es "berlanguiana". D. Luís García Berlanga, ya sé que hace mucho que está retirado pero después de aquella escopeta que era nacional, bien podría usted atreverse con "El pendón municipal". El título, el guión y los actores de la película ya los tendría. Y no olvide poner al final aquello de "basado en hechos reales". No le quepa duda de que los jerezanos, que somos de naturaleza alegre y hospitalaria, le recibiríamos con alegría. Como a nuestro pendón, cuando aparezca.



PD: Ya sabéis lo que me gusta investigar. Hasta ahora mis pesquisas a lo Poirot sólo me han llevado a una conclusión: El pendón está con el carro de Manolo (Escobar, of course).

jueves, 15 de julio de 2010

¡A las REBAJAS!

Noticias refrescantes. Las rebajas llegan a este laboratorio. A partir de hoy podéis encontrar todos los artículos de temporada del Laboratorio de Maca con un descuento del 20%.


Collar serie London. Ref. LDN001. Antes 18 €, ahora 14.40 €.




Collar serie London. Ref. LDN004. Antes 18 €, ahora 14.40 €.




Collar serie London. Ref. LDN003. Antes 18 €, ahora 14.40 €.




Collar serie London. Ref. LDN002. Antes 18 €, ahora 14.40 €.




Collar serie Swinging London. Ref.SWG001. Antes 22€, ahora 17.60 €.




Collar serie Swinging London. Ref. BB001. Antes 22€, ahora 17.60 €.




Collar serie Ossie, modelo Jane. Ref Os001. Antes 26€, ahora 20.80€.




Collar serie Ossie, modelo Emma. Ref Os002. Antes 26€, ahora 20.80€.




Collar serie Alicia. Ref. Al011. Antes 22€, ahora 17.60€




Collar serie Alicia. Ref. Al010. Antes 22€, ahora 17.60€




Collar serie Alicia. Ref. Al009. Antes 22€, ahora 17.60€




Collar serie Alicia. Ref. Al012. Antes 11€, ahora 8.8€.




Gemelos acero-esmalte. Color negro. Ref. GmN. Antes 28€ ahora 24€.


Estoy inmersa en la producción de los experimentos de la nueva colección. En los primeros días de agosto tendréis un avance de la nueva temporada del Laboratorio de Maca. Mientras llega, ¡a por las REBAJAS!.Espero que como les pasaba a ellos allá por los 80, sucumbais a estos experimentos a precios más que interesantes y os enamoréis de los que están a punto de ver la luz.

martes, 13 de julio de 2010

Un "estirón"

Fue hace muchos años. Yo estaba inmersa en una tranquila y apacible preadolescencia. En unos pocos pero intensos meses una serie de acontecimientos inesperados hicieron que se derrumbaran muchas cosas a mi alrededor. Me topé con la "realidad" de golpe.Crecí mucho en aquel año. Muchísimo. Me hice mayor. Supe que para morirse sólo hace falta estar vivo, no importa que tengas 90, 30 ó 2 años. Que algunos pilares en la vida de uno pueden quebrarse. Que las cosas son más frágiles de lo que parecen y que es imposible mantener algunos equilibrios. Que lo malo no se busca sino que te encuentra. Los últimos diez días han sido tan intensos como aquel año. Y aunque a estas alturas la realidad la encajo de otra manera hay cosas que siempre cuesta afrontar, entender, aceptar...Nunca se está preparado. No quiero dar ni un "estirón" mas. Y si crezco que sea porque del alegrón de ver a la Roja ganar el muncial se me descontrola la hormona de crecimiento. Y ya que la vida te enseña su cara más fea sin preguntar si queremos verla, me voy a dedicar a mirar todo lo bonito que tengo y que me pasa.



Mi vuelta al blog sigue complicándose. Tengo la sensación de que esta semana vuelve a ser normal. Eso espero. Nada de sobresaltos. Y vosotros al otro lado. Mil gracias. El jueves vuelvo.

sábado, 3 de julio de 2010

¿Me explico?