lunes, 9 de noviembre de 2009

Paredes

No me gustan las tapias. Las paredes. Los muros. Entiendo que a veces son necesarios, pero en general me parecen que no nos dejan ver lo que hay detrás. Fragmentan. Separan. Estorban. Por eso me gusta que caigan.

Hoy es 9 de noviembre. Un lunes cualquiera. Un día en el que tenía que haber desvelado la respuesta a la primera pregunta del juego-aniversario del blog. Lo dejo para otro día. Porque siempre escribo según mis ganas, mi ánimo, mis sentimientos y hoy me apetece hablar de otro aniversario. Aquel día era jueves. Un jueves cualquiera que dejó de serlo.

Creo que es el primer día histórico del que tengo recuerdo a tiempo real. Un día en el que sentí que formaba parte de aquello por el mero hecho de ser testigo de aquel momento gracias a la televisión. Esa sensación de ver pasar la historia por delante mía la he tenido alguna otra vez, aunque casi siempre va asociada a malos recuerdos, a momentos de los que uno no hubiera querido ser testigo y donde algo se quebró para no volver a soldar. Aquel día fue distinto. El 9 de noviembre de 1989 fue un día de alegría. Sentía que lo que estaba pasando era muy grande. Era el fin de la vergüenza, el fin de muchos días tristes, el fin de la espera. Me da igual si el muro no tenía que haber caído ese día. Si fue un error de Günter Schabowski, miembro y portavoz del Politburó, lo que lo precipitó todo. Lo que de verdad me importa es que a partir de ese día los alemanes dijeron adiós a un símbolo más de la sinrazón humana. No sé si se trataba de decir Good bye a Lenin, como en la película, pero sí se trataba de dejar atrás todo el dolor que representaba aquel muro.



No me gustan las tapias. Las paredes. Los muros. Por eso no entiendo que después de decir nunca más y de derribar aquel muro se hayan levantado otros. Que vivamos en la era de la globalización, que se pretenda hacer del planeta una aldea, que se eliminen fronteras...y otros sigan tabicando el mundo.

No me gustan las tapias. Las paredes. Los muros. Por eso no comulgo con la gente que tiene la cabeza "amurallada". Esos muros son los más difíciles de derribar y además sobre ellos se cimentan los otros muros, los físicos, los reales, los que nos separan a unos y a otros.

No me gustan las tapias. Las paredes. Los muros. Por eso aquel día en que cayó el muro de Berlín lo recuerdo como un día feliz. Y cada día que cae un muro, sea el que sea, es un día feliz. Que haya muchos días felices y nosotros que los veamos.

11 comentarios:

tienda dolores dijo...

Chapeau!!!!
y conection total porque llevo toooda la mañana pensando en esto.
Caigan muros ( que minimalista eres)y muchos días felices esten por llegar.
Mil besos de ahora te veo***

Zerogluten dijo...

Absolutamente de acuerdo, sobre todo en los muros mentales. Aunque los físicos me están haciendo pasar una crisis laboral, pese a que algunos son necesarios, lo digo por experiencia. Los importantes son los mentales, esos hay que derribarlos como sea.
Mis besos son de te veo ahora mismo, como los de mi amiga Ari, que últimamente es la primera en llegar a todos los sitios, jaja.
Besos sin gluten.

nimenos dijo...

Pues fíjate, yo no recuerdo nada de esta fecha, nada de nada...

Es curioso con lo efemérides que soy yo....

y porque os veis todas ahora??? tengo envidia, mucha envidia....

Smilax dijo...

A mi no me gustan los muros. Pero pink floyd si. De hecho es mi grupo mas especial. Trasciende lo que me transmiten mas allá del ser mas profundo.
De hecho alguien dijo una vez que dios tuvo que crear el mundo mientras escuchaba Comfortably Numb.

Hoy venia a casa como tantos días, con P. F. sonando en el mp3 del coche y ha saltado el disco The Wall. Y he pensado igual que tu.

Y aunque en el
fondo, la letra hable de otro tipo de muros, es perfecta bso
para este recuerdo.
Otea vez encantada de compartir cosas contigo.

Besos, B

lina escalante dijo...

.... pues que vivan los días felices!!!.
Un besazo)))

Lina

aryadna dijo...

preziosa entrada :)

Cristine dijo...

totalmente de acuerdo, creo que de poco o de nada sirven las barreras más que para estorbar. Muchas veces me pregunto que pasaria si las puertas fuesen ventanas...

Un beso muy muy grande y a ser feliz se ha dicho!

Cristine dijo...

¿será el destino? para la palabra clave del comentario anterior me ha pedido LAUGH...
si la palabra lo dice, habrá que reirse!

XAVS dijo...

Increíble...recuerdo ese día, no entendía nada y sólo podía sentir un estremecimiento por el cuerpo que es lo que se siente cuando algo histórico sucede ante nuestros ojos...

Buenérrimo.
Besos,
X

Reyes dijo...

Yo también me acuerdo perfectamente de este momeno, y el otro día lloré viendo las imágenes otra vez...
Besos

Noe dijo...

Jooderrr comadre!!, y perdonad la expresión, pero me has vuelto a emocionar. Fue un día feliz y seguro que otros muchos estan por llegar, o al menos tengo la esperanza, pues yo misma me considero una de esas personas que rompió su muro en un momento. Espero que tu reflexión remueva la fibra a mas de algun@ que debería derribar su muro en busca, hasta entonces no sabrán q es ser feliz,o al menos la felicidad que otras muchas compartimos. Gracias por compartir tus sentimientos, emociones y recuerdos. Besos