miércoles, 19 de mayo de 2010

Así cosía, así, así...

Desde hace algún tiempo me encuentro con un nuevo tipo de negocio que antes no era común y ahora yo diría que es frecuente: Los talleres de costura. Alguien me decía que es la crisis la que ha hecho proliferar este y otros tipos de negocios de arreglos:zapateros, tiendas de reparación de pequeños electrodomésticos, talleres varios.En lugar de tirar,comprar y estrenar, se busca alguna solución con la que salir del paso.En el caso de los talleres de costura creo que puede haber otros motivos que han hecho que proliferen, derivados de la propia vida moderna y del cambio de roles en la sociedad. Antes era común que todas las mujeres supieran coser y puesto que estaban dedicadas en cuerpo y alma a las tareas domésticas, entre sus obligaciones se incluían coger un dobladillo o ensanchar el vestido del verano pasado en el que este año no había forma de entrar.

Me encantaría saber coser. Si un botón se cae, lo coso y hasta me atrevo con los dobladillos que se rebelan y vienen colgando después de las duras batallas de los niños en el patio del colegio (a otros dobladillos algo más rebeldes...ni me acerco, quien ha visto semejante osadía). Eso sí, siempre me ha gustado coger la aguja para transformar esta camiseta o aquel vestido pegándole un lazo aquí o un abalorio allí. También tuve mi momento punto de cruz (momento que duró años y dió importantes frutos)y nido de abeja. Pero no más, lo que se dice coser, coser, como las abuelas de antes capaces de hacerte un vestido y mil labores primorosas con la aguja y el dedal...pues eso no, para mi desgracia.

¿Qué por qué os cuento esto?. Porque durante mi exilio en casa de mis padres he recuperado uno de mis tesoros infantiles más queridos. Una de esas cosas que siempre ha estado rodando por casa y que siempre me hace sonreir y recordar cuando me reencuentro con ella.


(fijaos como todavía aparece mi nombre escrito por la señora de la tienda donde comprábamos la prensa y a la que le habíamos encargado la revista, como señal de "reservada")

Este Burda infantil fue una compañía imprescindible en aquellos días en que jugaba a ser costurera, una modista que le hacía vestidos de alta costura a su NANCY. Yo creo que prácticamente en todas las casas españolas ha habido algún BURDA. Esa revolucionaria revista con sus patrones por tallas. Aquel ritual de despejar una mesa grande sobre la que calcar con papel de seda y "jaboncillo" el patrón, sujetar el papel con alfileres a la tela y atreverse a meter la tijera para cortar la piezas. Y luego hilvanar, poner de prueba , probar, arreglar y finalmente coser. Este tipo de revistas ponía al alcance de muchas el "HAND MADE" hecho en casa y para propio uso y disfrute. ¡Si el "DO IT YOURSELF" se inventó hace muchísimo tiempo!.



Para mi esta revista supuso un salto importante. Era la posibilidad de hacer cosas que hacían los mayores, con consentimiento y hasta aliento de los adultos y moviéndome en un territorio que ya entonces me apasionaba como niña coqueta que era. Además no le faltaba un detalle y era posible llenar el armario de las muñecas con un vestidito para cada ocasión.

De vacaciones a la costa, a disfrutar del buen buen tiempo:



O a la piscina (si es que Barbie siempre fue la "pija" rica que daba fiestas para sus amigos en la piscina de casa; ¡NANCY y Leslie forever!)



Para una tarde de paseo primaveral:



Para una jornada "Froilan María" oleleriuHHHHH!!!!!:



Para la llegada de los rigores invernales:



Y qué me decís, de estos "saltos de cama"...



Y cerrando la revista:



Noble oficio el de las costureras, modistas o como las queráis llamar. Auténticas artistas de la aguja. Algunas veces sigo recurriendo a ellas, sobre todo cuando necesito algo especial para los niños y me da mucha envidia sana ver lo que son capaces de hacer con un trozo de tela. Pero sobre todo me da alegría cuando encuentro a gente joven que sigue cosiendo y creando como lo hacían las abuelas. Afortunadamente los sigue habiendo, hombres y mujeres, maestros que cosen sus piezas artesanalmente y en la soledad de sus talleres, ¿no es maravilloso?.

El burda...eran otros tiempos, cuando se escuchaba esto y a todos nos parecía "normal".

8 comentarios:

Rocio dijo...

Macarena guapa! El burda lo siguen editando, doy fe. Todavía hay gente que se cose cositas - yo misma - y en el mundo guiri....ni te cuento!!
El día que descubras las revistas de patrones japonesas vas a flipar.
Mi madre tenía una colección de estos temas que se llamaba "coser es divertido....y útil", y realmente hay que darle la razón al eslogan.
Nada, espero ver tus avances costuriles con los modelitos de las muñecas de tu hija....ya visualizo a una vestidita de Alicia en el País de las Maravillas. Divina!!

Un beso, Rocío

vestidadedomingo dijo...

en mi casa también había un montón de "burda" y creo que todavía las he visto en algún armario. Creo que voy a ir a buscarlas porque posiblemente encuentre algo interesante y "vintage"

lina escalante dijo...

Como pasa el tiempo!!!. Qué locura!!.
Maca yo me he quedado con la Nancy, hacía mucho que no las veía.

Qué recuerdos)))
un besazo,
Lina

Zerogluten dijo...

Hace tan solo dos días hablaba con mi compañera de trabajo, que además es costurera y de las buenas, del Burda. Creí que no existía y ella me dijo que aún sigue en vigor, jaja.
Años he estado buscando un buen taller de corte y confección donde aprender a coser y nada de nada. Reconozco que después de nacer Álvaro, abandoné mi búsqueda por falta de tiempo, pero ojalá algún día pueda aprender. A mi también me gusta mucho coser.
Besitos sin gluten.
Ah! a mi me encantaba la Lesly, con sus pequitas...

Gudulina dijo...

¡Que tiempos!
Yo hice tambien mis pinitos como costurera de mis muñecas, y eso que mi madre odia coser, así que invalido la teoria que defienden algunos psícologos de que todo es aprendido.

Smilax dijo...

Mi madre me enseño a coser. Mi costurera -me encanta esa palabra;-) y buena opción para usarla- me enseñó a coser y sacar un patrón.

En mi casa siempre ha habido montañas de burdas y patrones y cose fácil y demás revistas de labores.

Y empecé en este mundo de telas porque ya no podía retrasarlo más. Por supuesto, además, coso yo.

Y mi sueño es poder comer de la moda.


Besos,

b

Afrika dijo...

que maravilla de poder coser a las muñecas, a mi me encantaria encontrar esa revista

Anónimo dijo...

Hola. Me gustaria conseguir el burda de patrones de muñeca que publicas en tu blog. Hay alguna posibilidad? Mi mail es ppvpues@yahoo.es.

Un saludo,